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El Pentágono confirma la retirada sustancial de tropas de Afganistán e Irak en enero

  • Tendría lugar antes de que el gobernante deje la Casa Blanca, el próximo 20 de enero
  • Actualmente, Estados Unidos mantiene cerca de 4.500 militares en Afganistán y 3.000 en Irak

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Un marine de EE. UU. (c) con soldados del Ejército Nacional Afgano
Un marine de EE. UU. (c) con soldados del Ejército Nacional Afgano

El Pentágono ha confirmado este martes la decisión de Donald Trump de retirar tropas de Afganistánen enero, de modo que las fuerzas estadounidenses mantendrían unos 2.500 efectivos en cada país.

El secretario de Defensa en funciones, Christopher C. Miller, ha explicado en una intervención en la sede del Departamento de Defensa que la decisión no supone un cambio de política, y es coherente con los objetivos estratégicos de Estados Unidos, que actualmente mantiene cerca de 4.500 militares en Afganistán y 3.000 en Irak.

La sustancial reducción de tropas ordenada por el presidente saliente se producirá apenas unos días antes de la toma de posesión de su sucesor, el presidente electo Joe Biden.

Ataque sin víctimas en la Zona Verde de Bagdad

Minutos después del anuncio de la retirada de una parte de sus tropas, al menos cuatro cohetes cayeron en el interior de la fortificada Zona Verde de Bagdad sin que se hayan producido víctimas: "Cuatro misiles cayeron sobre la Zona Verde de Bagdad y se descubrió que fueron lanzados desde el barrio de Al Amin al Thaniyah, distrito de Al Alf Dar, en Nuevo Bagdad", informaba la Célula de Información de Seguridad de Irak en un escueto tuit en su cuenta oficial.

La denominada Zona Verde, que alberga un gran número de embajadas y edificios gubernamentales en Bagdad, así como el aeropuerto capitalino, suele ser objetivo de ataques con cohetes.

Desde hace un mes no hay ataques contra esta zona después de que la milicia chií proiraní Kataib Hizbulá ofreciera una tregua "condicionada" a la retirada de las tropas extranjeras del país. Sin embargo, esta milicia no ha asumido la autoría de los ataques.

En los últimos meses, la coalición internacional liderada por Estados Unidos ha abandonado hasta ocho bases iraquíes en las que estaban desplegadas sus tropas para entrenar a las fuerzas de seguridad locales.

Trump prometió una retirada para Navidad

En el mes de octubre, Trump dio a conocer la retirada de la totalidad de las tropas estadounidenses desplegadas en Afganistán para Navidad. "¡Para Navidad, deberíamos tener en casa al pequeño número de Hombres y Mujeres Valientes que quedan en Afganistán!", dijo el mandatario en Twitter, sin ofrecer más detalles.

Ya a comienzos de septiembre, Trump había señalado que se reduciría en "un corto periodo de tiempo" hasta 4.000 la cifra de soldados desplegados en Afganistán.

Las versiones sobre la nueva salida de tropas se han conocido después de que el mandatario estadounidense anunciase el pasado 9 de noviembre el cese fulminante del jefe del Pentágono, Mark Esper, una decisión esperada después de que el jefe militar se opusiese este verano al plan de Trump de desplegar militares en la represión de las protestas contra la violencia policial que sacudieron el país.

Trump, quien se ha negado a reconocer el triunfo del candidato demócrata, Joe Biden, en los comicios del pasado 3 de noviembre, anunció por Twitter al hasta entonces director de Contraterrorismo, Christopher C. Miller, como sustituto de Esper.

"Terminar la guerra que Al Qaeda trajo"

En un mensaje que dio a conocer el viernes pasado, Miller ratificó el compromiso de EE. UU. de "terminar la guerra que Al Qaeda trajo" a las costas estadounidenses en 2001, en alusión a los atentados del 11 de septiembre de ese año contra las torres gemelas en Nueva York y contra el Pentágono.

"Esta guerra no ha terminado. Estamos a punto de derrotar a Al Qaeda y sus asociados, pero debemos evitar nuestro error estratégico pasado de no poder ver la pelea hasta el final", apuntó Miller, aunque admitió que "muchos están cansados de la guerra", entre ellos -confesó- él mismo, pero animó a continuar en esta "fase crítica" de transición de un "papel de liderazgo a uno de apoyo".

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A finales de febrero, los talibanes y EE. UU. firmaron un histórico acuerdo en Doha por el que los estadounidenses anunciaban la retirada de sus tropas en un periodo de 14 meses, al tiempo que los insurgentes se comprometían a evitar que el territorio afgano pudiera prestar apoyo alguno a actividades terroristas en el futuro.

Además, los talibanes se comprometieron a liberar a un millar de miembros de las fuerzas de seguridad afganas y Kabul debería hacer lo propio con otros 5.000 insurgentes, un proceso que tras sucesivos desacuerdos se completó en septiembre, lo que dio inicio ese mismo mes a las ansiadas conversaciones intraafganas en Doha.

Advierten de los riesgos de una retirada prematura

El líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell, ha advertido al presidente Donald Trump que no acelere la retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán e Irak, lo que, según él, alimentaría la "propaganda" de los extremistas.

"Las consecuencias de una salida prematura de los Estados Unidos podrían ser incluso peores que la retirada de Obama de Irak en 2011, que había alimentado el aumento del Estado Islámico", ha dicho McConnell, normalmente un aliado político del presidente, al Senado este lunes.

Al hacerlo, Estados Unidos "abandonaría" a sus aliados y abriría paso a los talibanes en Afganistán, ha dicho, permitiendo también que el EI y Al Qaeda se reconstruyan.